Lee el pasaje
Hebreos 2:16
Porque ciertamente no tomó á los ángeles, sino á la simiente de Abraham tomó.
Qué estaba pasando alrededor
El autor o predicador anónimo de Hebreos se dirige a un público cristiano como «hermanos» (v. 17) mientras explica por qué Jesús participó de «carne y sangre» humanas y sufrió. Jennifer Vija Pietz describe 2:10-18 como la sección en la que la encarnación y el sufrimiento de Jesús se relacionan con la ayuda que da a los seres humanos; el texto mismo no nombra al público, y la autoría (incluida la atribución tradicional a Pablo) está en discusión. Los vv. 14-15, cercanos, tratan de la muerte y del diablo, y el v. 17 pasa al sacerdocio y a la expiación.
Los versículos que lo rodean
- Y otra vez: Yo confiaré en él. Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que me dió Dios.
- Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es á saber, al diablo,
- Y librar á los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida sujetos á servidumbre.
- Porque ciertamente no tomó á los ángeles, sino á la simiente de Abraham tomó.
- Por lo cual, debía ser en todo semejante á los hermanos, para venir á ser misericordioso y fiel Pontífice en lo que es para con Dios, para expiar los pecados del pueblo.
- Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer á los que son tentados.